El presente documento ofrece orientaciones prácticas y éticas para la atención integral de mujeres migrantes sobrevivientes de violencia, con un enfoque de derechos humanos, perspectiva de género e interculturalidad. Su objetivo es fortalecer las capacidades del personal público no especializado para brindar una atención digna, segura, empática y libre de discriminación, alineada con los estándares nacionales e internacionales y que responda a las realidades específicas de las mujeres migrantes.
Reconocer la situación de vulnerabilidad de estas mujeres no implica asumirlas como víctimas pasivas, sino como sujetas de derechos que requieren entornos seguros y condiciones adecuadas para reconstruir sus vidas. Con base en ello, estas orientaciones buscan ser una herramienta útil para quienes, desde sus funciones cotidianas, tienen la oportunidad de marcar una diferencia positiva en la vida de cada mujer que atienden.
